Susurros nocturnos
Entre sábanas, cuerpos entrelazados, alientos que se confunden y contacto visual total, de pronto el mundo se calla y siento honestidad; sencilla y pura honestidad.
El tema, por tanto el contenido, no es importante. El alma se abre poco a poco, sin pretensiones de dominación. Sin necesidad de sentirme mejor que alguien, ni tampoco sintiéndome inferior.
Engañar o mentir sería estúpido: Tal grado de proximidad te conecta con toda tu intuición. Simplemente esos ojos dejarían de brillar y volverían a tornarse cotidianamente opacos.
Las palabras bailan en susurros horizontales y comienza a nacer un nuevo lenguaje, con sus propios símbolos, incluso con la posibilidad de recordar y comentar eventos transcurridos hace solo un par de minutos.
El tiempo se hace relativo, ya que deja de ser importante, deja de dominarnos.
Somos libres, solo 2 seres humanos sin ningún tipo de pretensión más que hablar mirando directo a los ojos, pero nunca desafiando, sino compartiendo. Sintiendo que toda la existencia descansa, y quizás por eso hablamos susurrando. No queremos despertarla. Todo acabaría y volvería a regirse por las leyes del día a día.
Y nos quedamos rogándole al sol naciente que no nos arrebate una vez más esta preciosa noche, en que dos corazones lograron brevemente latir al unísono.

2 Comments:
Y me decías que no estabas seguro de salir o no.
el problema está que esos momentos siempre se acaban rápidamente y uno los recuerda en el pasado, nunca en el presente. De pronto, entonces, todo se vuelve ayer por el miedo de separarse que no te deja disfrutar...y vives en nostalgia absoluta incluso en el presente de ese momento.
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